Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Anteanoche me topé con un artículo del diario económico colombiano Portafolio que me enorgulleció como peruano y que decidí colocar para abrir el diario con el fin de transmitir algo verdaderamente positivo.
Resulta que los norteños se muestran preocupados como competidores y admirados como vecinos por la excelente performance exportadora peruana, por nuestros avances en las reformas, por nuestra baja inflación, por nuestra balanza comercial tan superavitaria, por nuestros esfuerzos en diversificar mercados, por nuestra búsqueda incesante de más TLC, por nuestro uso más agresivo del ATPDEA y por nuestra menor dependencia de EEUU.
Para explicar que no hayamos retrocedido como ellos (de US$514 millones en el 2003 a US$480 millones en el 2006) en cuanto a exportaciones textiles y más bien las hayamos incrementado en el mismo lapso (de US$520 millones a US$795 millones), dicen textualmente: “Perú ha combinado materias primas de buena calidad, una hábil mano de obra y experiencia industrial”.
Añaden que en exportaciones en general “los peruanos le dan lecciones a Colombia”, porque exportábamos US$5 mil millones menos que ellos en el 2002 y ahora les hemos empatado, creciendo 35% frente al 15% de ellos.
Y agregan: “Ellos han desarrollado una gran industria con productos diferenciados como camisetas y prendas finas, valiéndose de su algodón. Colombia le ha disparado a muchos productos, sin tanto éxito (…). La industria textil-confecciones de Perú emplea alrededor de 530 mil personas. De esos empleos, 150 mil son directos. La industria textil comprende un centenar de empresas, un 30% de hilado y un 70% de fabricantes de tejido, pero sólo una decena de ellas representa más del 96% de las exportaciones.
La industria de la confección está más dispersa. Existen más de 11 mil empresas de confección”. Este párrafo sirve para darle una lección tanto a los indocumentados que se oponen al adecuado manejo económico actual y al vital TLC sin medir su importancia en empleos como al Sr. Huamán de la CGTP, que llama “parasitarios” a los empresarios peruanos como si él hubiese hecho algo positivo en su vida que hubiera generado riqueza y trabajo en lugar de sólo fregar (como buen comunista arcaico), no controlar a sus violentas huestes, vivir años de su licencia sindical sin trabajar, hablar agresivos disparates y atorar el tráfico.
Colombia era un país más pobre que el Perú hasta bien entrados los años 50 (los veteranos dicen que Bogotá era entonces como Huancayo frente a Lima), pero llegó a ubicarse entre los primeros de la región simplemente porque no hizo las tonterías económicas de todo el resto (que generaron hiperinflaciones, quiebras y recesiones), ni eligió Perones, Alfonsines, Belaundes, Bucarames, Carlos Andreces Pérez o Allendes sino tipos aburridamente sensatos (tipo Barco, Turbay, Lleras, López Michelsen). Nada más.
Los colombianos no fueron supermanes sino que actuaron cuerdamente. ¡Pero ahora podemos pasarlos de largo! Cuestión de seguir así unos diez años más (y mejorar mucho la educación pública) y no van a reconocer al Perú. Se los aseguro.
Odiado y vilipendiado por muchos, respetado por otros. Lo cierto es que pocos se resisten a leer las opiniones del director del diario Correo, Aldo Mariátegui, declarado enemigo de “fascistas”, “rojos” y “tibios”, que se niegan a decir las cosas como son. Aquí reproducimos sus columnas y las críticas que recibe.
25 enero 2007
:: No ha sido un Congrezoo
Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Permítaseme iniciar la columna con un sentido homenaje a Ryszard Kapuscinski, un maestro del periodismo que acaba de fallecer. Si bien no logró destronar a George Orwell como mi favorito en ese raro género donde se mezcla el periodismo testimonial con la literatura, vaya que fue un grande. Creo que cualquier persona que quiera ser un buen periodista tiene que haber leído a Kapuscinski, a la siempre controvertida Oriana Fallaci y a Orwell (ver el insuperable ensayo “¿Por qué escribo?”, http://www.fundanin.org/orwell3.htm). Los libros del primero sobre el Sha de Irán, el Negus de Etiopía o la guerra civil en Angola son estupendos, mientras que las entrevistas de Fallaci con Kissinger (ver http://www.elcultural.es/especiales/Fallaci/Kissinger.asp ) y Khomeini son sencillamente espectaculares. Pero no igualan a Orwell en retratar una época. Como bien escribió alguna vez Vargas Llosa, El Camino de Wigan Pier –un reportaje a la pobreza en Inglaterra– lo emocionó hasta llevarlo a las lágrimas. Ni qué decir de Homenaje a Cataluña, un tremendo fresco sobre la guerra civil española o relatos cuasiperiodísticos tan impactantes como El ahorcado (ver http://www.fundanin.org/orwell6.htm, posiblemente el mejor alegato contra la pena de muerte) o ¿Cómo matar a un elefante? (una autopsia al colonialismo, verla a partir de la página 8 en http://www.hacer.org/pdf/Orwell01.pdf ). Y como columnista, el ya fallecido español Eduardo Haro Teglen, un comunista ortodoxo –creo que nunca estuve de acuerdo con nada de lo que le leí– que escribía como un dios (http://www.eduardoharotecglen.net/).
Pero bueno, regresemos al Perú. Acabó la primera legislatura.
Para ser franco, la verdad es que pensé que este Congreso iba a ser mucho peor que el anterior, tanto en personajes disparatados como en propuestas imbéciles o por hechos de violencia y de ópera bufa. Mis temores parecieron confirmarse cuando las cocaleras hicieron esa extraña danza de bacantes contra el TLC en pleno hemiciclo y hasta un vigilante terminó con la nariz partida. Pero no, hasta ahora ha resultado mucho mejor que el anterior.
Cierto que se han hecho propuestas absolutamente cretinas, como eso de disolver el Congreso para convocar a una Constituyente o esa ley del trabajo que es un himno a la estupidez humana o los disparates casi diarios que suelta Yonhy Lescano, pero en general se ha observado un comportamiento correcto –el retiro del otro día pasa en cualquier Parlamento, un incidente menor– y un mejor trabajo de comisiones. Incluso, candidatos que parecían casi fijos en hacer o proferir alguna barbaridad inmensa como Daniel Abugattás han estado tranquilos. No hay Congrezoo ni congresaurios. No sé si esto ha sido consecuencia de las reformas de Antero, de la enérgica conducción de Cabanillas o que simplemente la patinada de las cocaleras y el recuerdo del desprestigiado Congreso toledista los ha hecho reflexionar. No digo que el nivel intelectual sea el deseado, pero por lo menos se observa más cordura. Espero nomás no estar cantando victoria antes de tiempo.
¡Abugattás, no puede decepcionarme!
Por Aldo Mariátegui
Permítaseme iniciar la columna con un sentido homenaje a Ryszard Kapuscinski, un maestro del periodismo que acaba de fallecer. Si bien no logró destronar a George Orwell como mi favorito en ese raro género donde se mezcla el periodismo testimonial con la literatura, vaya que fue un grande. Creo que cualquier persona que quiera ser un buen periodista tiene que haber leído a Kapuscinski, a la siempre controvertida Oriana Fallaci y a Orwell (ver el insuperable ensayo “¿Por qué escribo?”, http://www.fundanin.org/orwell3.htm). Los libros del primero sobre el Sha de Irán, el Negus de Etiopía o la guerra civil en Angola son estupendos, mientras que las entrevistas de Fallaci con Kissinger (ver http://www.elcultural.es/especiales/Fallaci/Kissinger.asp ) y Khomeini son sencillamente espectaculares. Pero no igualan a Orwell en retratar una época. Como bien escribió alguna vez Vargas Llosa, El Camino de Wigan Pier –un reportaje a la pobreza en Inglaterra– lo emocionó hasta llevarlo a las lágrimas. Ni qué decir de Homenaje a Cataluña, un tremendo fresco sobre la guerra civil española o relatos cuasiperiodísticos tan impactantes como El ahorcado (ver http://www.fundanin.org/orwell6.htm, posiblemente el mejor alegato contra la pena de muerte) o ¿Cómo matar a un elefante? (una autopsia al colonialismo, verla a partir de la página 8 en http://www.hacer.org/pdf/Orwell01.pdf ). Y como columnista, el ya fallecido español Eduardo Haro Teglen, un comunista ortodoxo –creo que nunca estuve de acuerdo con nada de lo que le leí– que escribía como un dios (http://www.eduardoharotecglen.net/).
Pero bueno, regresemos al Perú. Acabó la primera legislatura.
Para ser franco, la verdad es que pensé que este Congreso iba a ser mucho peor que el anterior, tanto en personajes disparatados como en propuestas imbéciles o por hechos de violencia y de ópera bufa. Mis temores parecieron confirmarse cuando las cocaleras hicieron esa extraña danza de bacantes contra el TLC en pleno hemiciclo y hasta un vigilante terminó con la nariz partida. Pero no, hasta ahora ha resultado mucho mejor que el anterior.
Cierto que se han hecho propuestas absolutamente cretinas, como eso de disolver el Congreso para convocar a una Constituyente o esa ley del trabajo que es un himno a la estupidez humana o los disparates casi diarios que suelta Yonhy Lescano, pero en general se ha observado un comportamiento correcto –el retiro del otro día pasa en cualquier Parlamento, un incidente menor– y un mejor trabajo de comisiones. Incluso, candidatos que parecían casi fijos en hacer o proferir alguna barbaridad inmensa como Daniel Abugattás han estado tranquilos. No hay Congrezoo ni congresaurios. No sé si esto ha sido consecuencia de las reformas de Antero, de la enérgica conducción de Cabanillas o que simplemente la patinada de las cocaleras y el recuerdo del desprestigiado Congreso toledista los ha hecho reflexionar. No digo que el nivel intelectual sea el deseado, pero por lo menos se observa más cordura. Espero nomás no estar cantando victoria antes de tiempo.
¡Abugattás, no puede decepcionarme!
:: No ha sido un Congrezoo
Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Permítaseme iniciar la columna con un sentido homenaje a Ryszard Kapuscinski, un maestro del periodismo que acaba de fallecer. Si bien no logró destronar a George Orwell como mi favorito en ese raro género donde se mezcla el periodismo testimonial con la literatura, vaya que fue un grande. Creo que cualquier persona que quiera ser un buen periodista tiene que haber leído a Kapuscinski, a la siempre controvertida Oriana Fallaci y a Orwell (ver el insuperable ensayo “¿Por qué escribo?”, http://www.fundanin.org/orwell3.htm). Los libros del primero sobre el Sha de Irán, el Negus de Etiopía o la guerra civil en Angola son estupendos, mientras que las entrevistas de Fallaci con Kissinger (ver http://www.elcultural.es/especiales/Fallaci/Kissinger.asp ) y Khomeini son sencillamente espectaculares. Pero no igualan a Orwell en retratar una época. Como bien escribió alguna vez Vargas Llosa, El Camino de Wigan Pier –un reportaje a la pobreza en Inglaterra– lo emocionó hasta llevarlo a las lágrimas. Ni qué decir de Homenaje a Cataluña, un tremendo fresco sobre la guerra civil española o relatos cuasiperiodísticos tan impactantes como El ahorcado (ver http://www.fundanin.org/orwell6.htm, posiblemente el mejor alegato contra la pena de muerte) o ¿Cómo matar a un elefante? (una autopsia al colonialismo, verla a partir de la página 8 en http://www.hacer.org/pdf/Orwell01.pdf ). Y como columnista, el ya fallecido español Eduardo Haro Teglen, un comunista ortodoxo –creo que nunca estuve de acuerdo con nada de lo que le leí– que escribía como un dios (http://www.eduardoharotecglen.net/).
Pero bueno, regresemos al Perú. Acabó la primera legislatura.
Para ser franco, la verdad es que pensé que este Congreso iba a ser mucho peor que el anterior, tanto en personajes disparatados como en propuestas imbéciles o por hechos de violencia y de ópera bufa. Mis temores parecieron confirmarse cuando las cocaleras hicieron esa extraña danza de bacantes contra el TLC en pleno hemiciclo y hasta un vigilante terminó con la nariz partida. Pero no, hasta ahora ha resultado mucho mejor que el anterior.
Cierto que se han hecho propuestas absolutamente cretinas, como eso de disolver el Congreso para convocar a una Constituyente o esa ley del trabajo que es un himno a la estupidez humana o los disparates casi diarios que suelta Yonhy Lescano, pero en general se ha observado un comportamiento correcto –el retiro del otro día pasa en cualquier Parlamento, un incidente menor– y un mejor trabajo de comisiones. Incluso, candidatos que parecían casi fijos en hacer o proferir alguna barbaridad inmensa como Daniel Abugattás han estado tranquilos. No hay Congrezoo ni congresaurios. No sé si esto ha sido consecuencia de las reformas de Antero, de la enérgica conducción de Cabanillas o que simplemente la patinada de las cocaleras y el recuerdo del desprestigiado Congreso toledista los ha hecho reflexionar. No digo que el nivel intelectual sea el deseado, pero por lo menos se observa más cordura. Espero nomás no estar cantando victoria antes de tiempo.
¡Abugattás, no puede decepcionarme!
Por Aldo Mariátegui
Permítaseme iniciar la columna con un sentido homenaje a Ryszard Kapuscinski, un maestro del periodismo que acaba de fallecer. Si bien no logró destronar a George Orwell como mi favorito en ese raro género donde se mezcla el periodismo testimonial con la literatura, vaya que fue un grande. Creo que cualquier persona que quiera ser un buen periodista tiene que haber leído a Kapuscinski, a la siempre controvertida Oriana Fallaci y a Orwell (ver el insuperable ensayo “¿Por qué escribo?”, http://www.fundanin.org/orwell3.htm). Los libros del primero sobre el Sha de Irán, el Negus de Etiopía o la guerra civil en Angola son estupendos, mientras que las entrevistas de Fallaci con Kissinger (ver http://www.elcultural.es/especiales/Fallaci/Kissinger.asp ) y Khomeini son sencillamente espectaculares. Pero no igualan a Orwell en retratar una época. Como bien escribió alguna vez Vargas Llosa, El Camino de Wigan Pier –un reportaje a la pobreza en Inglaterra– lo emocionó hasta llevarlo a las lágrimas. Ni qué decir de Homenaje a Cataluña, un tremendo fresco sobre la guerra civil española o relatos cuasiperiodísticos tan impactantes como El ahorcado (ver http://www.fundanin.org/orwell6.htm, posiblemente el mejor alegato contra la pena de muerte) o ¿Cómo matar a un elefante? (una autopsia al colonialismo, verla a partir de la página 8 en http://www.hacer.org/pdf/Orwell01.pdf ). Y como columnista, el ya fallecido español Eduardo Haro Teglen, un comunista ortodoxo –creo que nunca estuve de acuerdo con nada de lo que le leí– que escribía como un dios (http://www.eduardoharotecglen.net/).
Pero bueno, regresemos al Perú. Acabó la primera legislatura.
Para ser franco, la verdad es que pensé que este Congreso iba a ser mucho peor que el anterior, tanto en personajes disparatados como en propuestas imbéciles o por hechos de violencia y de ópera bufa. Mis temores parecieron confirmarse cuando las cocaleras hicieron esa extraña danza de bacantes contra el TLC en pleno hemiciclo y hasta un vigilante terminó con la nariz partida. Pero no, hasta ahora ha resultado mucho mejor que el anterior.
Cierto que se han hecho propuestas absolutamente cretinas, como eso de disolver el Congreso para convocar a una Constituyente o esa ley del trabajo que es un himno a la estupidez humana o los disparates casi diarios que suelta Yonhy Lescano, pero en general se ha observado un comportamiento correcto –el retiro del otro día pasa en cualquier Parlamento, un incidente menor– y un mejor trabajo de comisiones. Incluso, candidatos que parecían casi fijos en hacer o proferir alguna barbaridad inmensa como Daniel Abugattás han estado tranquilos. No hay Congrezoo ni congresaurios. No sé si esto ha sido consecuencia de las reformas de Antero, de la enérgica conducción de Cabanillas o que simplemente la patinada de las cocaleras y el recuerdo del desprestigiado Congreso toledista los ha hecho reflexionar. No digo que el nivel intelectual sea el deseado, pero por lo menos se observa más cordura. Espero nomás no estar cantando victoria antes de tiempo.
¡Abugattás, no puede decepcionarme!
:: Imitar a México
Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Genial el insensible asesor edil que justificó la estupidez de hacer obras en la chorrillana avenida Huaylas, salida a la Panamericana Sur, en pleno verano diciendo que “eso era un tema subjetivo”. Lo que sí puede ser muy objetivo es la necedad humana, típica de los burócratas. Como para meterlo dos horas allí en febrero en pleno atasco. ¡A ver si dice eso otra vez tras el sauna! ¡Burócratas! - Las encuestas están hablando claro: la seguridad pública ocupa el primer lugar de los problemas ciudadanos. Felizmente no estamos aún a niveles brasileños, venezolanos, mexicanos o colombianos, pero parecemos encaminados a llegar hasta ese punto a menos que tomemos medidas eficientes y drásticas (por eso apoyo la pena de muerte. No sólo para pedófilos y terroristas, sino también para secuestradores, homicidas y capos del narcotráfico). Y un gran generador de crimen es el narcotráfico. Por eso, no entiendo por qué aún no se aplica aquí lo que acaba de hacer el presidente mexicano Calderón y que el mismo Alan García prometió al comienzo de su gobierno que iba a hacer.
Me refiero a la entrega automática de narcos a EEUU. Calderón ha enviado este viernes pasado a quince de los capos más importantes (entre ellos el jefe del “cártel del Golfo”, Osiel Cárdenas, el jefe del “cártel del Sinaloa”, Héctor Palma, y el jefe del “cártel Arellano”, Ismael Higuera ) a EEUU y ya hay resultados concretos: el crimen en la convulsa Michoacán se ha desplomado. Es que se han equivocado quienes pensaban que Calderón iba a ser un presidente débil y jaqueado por López Obrador. No sólo ha comenzado fuerte contra el tráfico de drogas, pues tampoco se ha mostrado tibio con la algarada de Oaxaca.
Asimismo, ha dispuesto que 10 mil efectivos del Ejército sean prestados a las fuerzas policiales y ha elevado en 12% el presupuesto para seguridad pública. Y urge construir por lo menos unos tres penales grandes más, porque Lurigancho hace rato que está colapsado y es la más grande universidad del crimen del país. De otro lado, es una burla que en San Jacinto vendan autopartes robadas a vista y paciencia de todos y que los reducidores tengan unas penas tan ridículas que la Policía prefiere soltarlos (como aquel irritado comisario que les dijo: “¿Para qué diablos lo traen aquí si va a salir libre en un par de horas?” a unos vecinos en presencia de un redactor nuestro cuando le llevaron a un fulano que se había hurtado un televisor de una casa). Por eso robarse un auto o un electrodoméstico es un gran negocio en Lima. Una vez fuimos a husmear en La Cachina y allí te ofrecían alquilarte por horas uniformes de policías a determinado precio, con un depósito de 50 soles “por si acaso lo traigas manchado de sangre y haya que lavarlo”.
Por Aldo Mariátegui
Genial el insensible asesor edil que justificó la estupidez de hacer obras en la chorrillana avenida Huaylas, salida a la Panamericana Sur, en pleno verano diciendo que “eso era un tema subjetivo”. Lo que sí puede ser muy objetivo es la necedad humana, típica de los burócratas. Como para meterlo dos horas allí en febrero en pleno atasco. ¡A ver si dice eso otra vez tras el sauna! ¡Burócratas! - Las encuestas están hablando claro: la seguridad pública ocupa el primer lugar de los problemas ciudadanos. Felizmente no estamos aún a niveles brasileños, venezolanos, mexicanos o colombianos, pero parecemos encaminados a llegar hasta ese punto a menos que tomemos medidas eficientes y drásticas (por eso apoyo la pena de muerte. No sólo para pedófilos y terroristas, sino también para secuestradores, homicidas y capos del narcotráfico). Y un gran generador de crimen es el narcotráfico. Por eso, no entiendo por qué aún no se aplica aquí lo que acaba de hacer el presidente mexicano Calderón y que el mismo Alan García prometió al comienzo de su gobierno que iba a hacer.
Me refiero a la entrega automática de narcos a EEUU. Calderón ha enviado este viernes pasado a quince de los capos más importantes (entre ellos el jefe del “cártel del Golfo”, Osiel Cárdenas, el jefe del “cártel del Sinaloa”, Héctor Palma, y el jefe del “cártel Arellano”, Ismael Higuera ) a EEUU y ya hay resultados concretos: el crimen en la convulsa Michoacán se ha desplomado. Es que se han equivocado quienes pensaban que Calderón iba a ser un presidente débil y jaqueado por López Obrador. No sólo ha comenzado fuerte contra el tráfico de drogas, pues tampoco se ha mostrado tibio con la algarada de Oaxaca.
Asimismo, ha dispuesto que 10 mil efectivos del Ejército sean prestados a las fuerzas policiales y ha elevado en 12% el presupuesto para seguridad pública. Y urge construir por lo menos unos tres penales grandes más, porque Lurigancho hace rato que está colapsado y es la más grande universidad del crimen del país. De otro lado, es una burla que en San Jacinto vendan autopartes robadas a vista y paciencia de todos y que los reducidores tengan unas penas tan ridículas que la Policía prefiere soltarlos (como aquel irritado comisario que les dijo: “¿Para qué diablos lo traen aquí si va a salir libre en un par de horas?” a unos vecinos en presencia de un redactor nuestro cuando le llevaron a un fulano que se había hurtado un televisor de una casa). Por eso robarse un auto o un electrodoméstico es un gran negocio en Lima. Una vez fuimos a husmear en La Cachina y allí te ofrecían alquilarte por horas uniformes de policías a determinado precio, con un depósito de 50 soles “por si acaso lo traigas manchado de sangre y haya que lavarlo”.
:: Chicas al vacacional
Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
La última encuesta de Apoyo trae algunos datos reveladores. García ronda el 60% de aprobación, lo que es un buen número en una plaza históricamente huraña al aprismo. Y es bueno que ande allí. La pasada experiencia con él y la de otros países (Chávez, Kirchner, etc…) ya nos ha enseñado que por lo general algo anda muy mal cuando nuestros tropicales gobernantes latinoamericanos son muy populares. Ni mucho que los ponga soberbios ni poco que los torne nerviosos y puedan inclinarlos a tomar alguna decisión aventurada. Y las razones de sus buenos números también le deben de ser reconfortantes: un amplio 70% menciona su pulseo con el SUTEP, un 40% su cruzada por la pena de muerte (para desánimo del ahogante y poderoso establishment caviar), un 39% su acuerdo con la Telefónica (lo que sepulta las críticas al respecto) y un 33% la “Tolerancia Cero” en transporte. Sus puntales Chang y Verónica Zavala deben andar chinos de risa, dado que le han sacado adelante estos difíciles temas. En cambio, quienes sí deben ir preocupándose son Mazzetti, María Zavala y Meche Aráoz, pues los puntos críticos son seguridad ciudadana (45%), falta de reformas en el Poder Judicial (44%) y el manejo del TLC (36%). La verdad es que no entiendo por qué García no aprovechó de una vez para cambiar a Mazzetti, que no da pie con bola. Si bien se les ve como las más “light” del gabinete (que no es el caso de Virginia Borra. Esta sencillamente no existe y es otra que ya debería irse a su casa), por lo menos María Zavala puede argüir que la reforma del PJ es un tema interno, mientras que Aráoz dirá que ella no tiene la culpa de que los demócratas hayan barrido a Bush, pero a Mazzetti no le sobran las disculpas. El resto puede andar tranquilo. Del Castillo y Carranza son dos pesos pesados que tendrían que salir por algo demasiado fuerte. Garrido Lecca transmite el mismo dinamismo que su antecesor Bruce, mientras que Joselo GB mejoró rápidamente los desaciertos de sus dos nefastos antecesores (un Torre Tagle en guerra civil, pésimas relaciones con Chile y Japón) y torea bien en la difícil plaza andina. Pinilla la anda por lo menos peleando en Trabajo y Rey acaba de sacar una excelente ley del atún que puede crear una industria norteña gigantesca, más aún ahora que las cosas se van a poner complicadas en Ecuador. Valdivia logró solucionar la contribución minera y hasta se topó con petróleo, mientras que Salazar está impulsando a forro el etanol y no está permitiendo que se malgaste el dinero del Banco Agrario. Pero Mazzetti y Borra están en nada, mientras que sólo les queda un semestre a Aráoz para sacar el TLC y a María Zavala para ganarle por lo menos el primer round a Fujimori. No quiero sonar sexista, pero salvo V. Zavala y Pinilla, las otras chicas no están brillando.
Por Aldo Mariátegui
La última encuesta de Apoyo trae algunos datos reveladores. García ronda el 60% de aprobación, lo que es un buen número en una plaza históricamente huraña al aprismo. Y es bueno que ande allí. La pasada experiencia con él y la de otros países (Chávez, Kirchner, etc…) ya nos ha enseñado que por lo general algo anda muy mal cuando nuestros tropicales gobernantes latinoamericanos son muy populares. Ni mucho que los ponga soberbios ni poco que los torne nerviosos y puedan inclinarlos a tomar alguna decisión aventurada. Y las razones de sus buenos números también le deben de ser reconfortantes: un amplio 70% menciona su pulseo con el SUTEP, un 40% su cruzada por la pena de muerte (para desánimo del ahogante y poderoso establishment caviar), un 39% su acuerdo con la Telefónica (lo que sepulta las críticas al respecto) y un 33% la “Tolerancia Cero” en transporte. Sus puntales Chang y Verónica Zavala deben andar chinos de risa, dado que le han sacado adelante estos difíciles temas. En cambio, quienes sí deben ir preocupándose son Mazzetti, María Zavala y Meche Aráoz, pues los puntos críticos son seguridad ciudadana (45%), falta de reformas en el Poder Judicial (44%) y el manejo del TLC (36%). La verdad es que no entiendo por qué García no aprovechó de una vez para cambiar a Mazzetti, que no da pie con bola. Si bien se les ve como las más “light” del gabinete (que no es el caso de Virginia Borra. Esta sencillamente no existe y es otra que ya debería irse a su casa), por lo menos María Zavala puede argüir que la reforma del PJ es un tema interno, mientras que Aráoz dirá que ella no tiene la culpa de que los demócratas hayan barrido a Bush, pero a Mazzetti no le sobran las disculpas. El resto puede andar tranquilo. Del Castillo y Carranza son dos pesos pesados que tendrían que salir por algo demasiado fuerte. Garrido Lecca transmite el mismo dinamismo que su antecesor Bruce, mientras que Joselo GB mejoró rápidamente los desaciertos de sus dos nefastos antecesores (un Torre Tagle en guerra civil, pésimas relaciones con Chile y Japón) y torea bien en la difícil plaza andina. Pinilla la anda por lo menos peleando en Trabajo y Rey acaba de sacar una excelente ley del atún que puede crear una industria norteña gigantesca, más aún ahora que las cosas se van a poner complicadas en Ecuador. Valdivia logró solucionar la contribución minera y hasta se topó con petróleo, mientras que Salazar está impulsando a forro el etanol y no está permitiendo que se malgaste el dinero del Banco Agrario. Pero Mazzetti y Borra están en nada, mientras que sólo les queda un semestre a Aráoz para sacar el TLC y a María Zavala para ganarle por lo menos el primer round a Fujimori. No quiero sonar sexista, pero salvo V. Zavala y Pinilla, las otras chicas no están brillando.
21 enero 2007
:: Despidos en la zona
Columna Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Hace poco, los genios de la Comisión de Trabajo del Congreso, mangoneados por Negreiros, quisieron cometer una barbaridad con el mal llamado despido arbitrario y así endurecer la normatividad laboral para incrementar el desempleo y la informalidad.
No sólo buscaron resucitar la reposicion como opción del trabajador en lugar de la indemnización, sino cambiar bastante el ya suficientemente caro esquema actual, que consiste básicamente en una indemnización por este despido de 1.5 sueldos por año trabajado, hasta un máximo de 12 sueldos. Esto además de la CTS acumulada (y que sale del bolsillo del empleador).
La nueva propuesta de la Comisión de Trabajo lo eleva hasta 24 sueldos totales y con variaciones por año de acuerdo a tramos. Caro y complicado.
A continuación, transcribo un informe de CESDEN para que vean cómo funciona el tema en la zona. Argentina: Si trabajas menos de tres meses no recibes indemnización. Si trabajas más, recibes un sueldo por año trabajado o fracción, que no puede ser mayor a tres veces el básico de la profesión establecido en la negociación colectiva. En ningún caso la indemnización puede ser inferior a las dos mejores remuneraciones recibidas por el trabajador. Es por ello que quienes han trabajado más de tres meses y menos de 15 meses reciben siempre dos sueldos. No hay límite de antigüedad. Brasil: Los trabajadores disponen por ley de un Fondo de Garantía (FGST) al que los empleadores contribuyen mensualmente con el equivalente al 8% del salario del trabajador. En caso de despido el trabajador tiene derecho a recibir la cantidad que tenga depositada en el FGTS más intereses. Si el despido es improcedente, el empleador ha de realizar un desembolso adicional a este fondo, equivalente al 40% de lo aportado por él hasta el momento.
No hay límite de antigüedad. Colombia: Se dan 45 días de salario por el primer año trabajado. Entre 1 y 5 años se dan 15 días de salario por año, adicionales a los 45 días del primer año. De 5 a 10 años, se entregan 20 días de salario por año, adicionales a los 45 iniciales. Si pasa de los 10 años, se le da 40 días de salario por año, adicionales a los primeros 45 días. No hay límite de antigüedad.
Chile: Se entrega el 20% de la remuneración por año de servicios como indemnización, que se torna en 50% si el despido es vejatorio.
Como Perú, sí existe límite de antigüedad, hasta un máximo de 11 sueldos. México: Una indemnización inicial de tres meses de salario, más 20 días de salario por año trabajado. No hay límite de antigüedad. Uruguay: Un sueldo mensual por año o fracción trabajado, hasta un máximo de seis mensualidades. Se considera que todo despido es injustificado, salvo mala conducta del trabajador. Venezuela: Una indemnización de un sueldo por año trabajado, más CTS. No hay límite de antigüedad.
Por Aldo Mariátegui
Hace poco, los genios de la Comisión de Trabajo del Congreso, mangoneados por Negreiros, quisieron cometer una barbaridad con el mal llamado despido arbitrario y así endurecer la normatividad laboral para incrementar el desempleo y la informalidad.
No sólo buscaron resucitar la reposicion como opción del trabajador en lugar de la indemnización, sino cambiar bastante el ya suficientemente caro esquema actual, que consiste básicamente en una indemnización por este despido de 1.5 sueldos por año trabajado, hasta un máximo de 12 sueldos. Esto además de la CTS acumulada (y que sale del bolsillo del empleador).
La nueva propuesta de la Comisión de Trabajo lo eleva hasta 24 sueldos totales y con variaciones por año de acuerdo a tramos. Caro y complicado.
A continuación, transcribo un informe de CESDEN para que vean cómo funciona el tema en la zona. Argentina: Si trabajas menos de tres meses no recibes indemnización. Si trabajas más, recibes un sueldo por año trabajado o fracción, que no puede ser mayor a tres veces el básico de la profesión establecido en la negociación colectiva. En ningún caso la indemnización puede ser inferior a las dos mejores remuneraciones recibidas por el trabajador. Es por ello que quienes han trabajado más de tres meses y menos de 15 meses reciben siempre dos sueldos. No hay límite de antigüedad. Brasil: Los trabajadores disponen por ley de un Fondo de Garantía (FGST) al que los empleadores contribuyen mensualmente con el equivalente al 8% del salario del trabajador. En caso de despido el trabajador tiene derecho a recibir la cantidad que tenga depositada en el FGTS más intereses. Si el despido es improcedente, el empleador ha de realizar un desembolso adicional a este fondo, equivalente al 40% de lo aportado por él hasta el momento.
No hay límite de antigüedad. Colombia: Se dan 45 días de salario por el primer año trabajado. Entre 1 y 5 años se dan 15 días de salario por año, adicionales a los 45 días del primer año. De 5 a 10 años, se entregan 20 días de salario por año, adicionales a los 45 iniciales. Si pasa de los 10 años, se le da 40 días de salario por año, adicionales a los primeros 45 días. No hay límite de antigüedad.
Chile: Se entrega el 20% de la remuneración por año de servicios como indemnización, que se torna en 50% si el despido es vejatorio.
Como Perú, sí existe límite de antigüedad, hasta un máximo de 11 sueldos. México: Una indemnización inicial de tres meses de salario, más 20 días de salario por año trabajado. No hay límite de antigüedad. Uruguay: Un sueldo mensual por año o fracción trabajado, hasta un máximo de seis mensualidades. Se considera que todo despido es injustificado, salvo mala conducta del trabajador. Venezuela: Una indemnización de un sueldo por año trabajado, más CTS. No hay límite de antigüedad.
:: Para Lika Mutal
Columna Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
1) La escultora de “El ojo que llora”, Lika Mutal, no parece percatarse de que su seguramente bien intencionada obra seguirá siendo considerada odiosa y polémica por posiblemente la gran mayoría de peruanos hasta que ella, como autora del monumento, se digne a sacar de una buena vez los nombres de los terroristas fallecidos en Castro Castro. Seré franco. A mí no me simpatiza el monumento porque no creo en la CVR y hasta me molesta que los caviares usen nuestros impuestos y reduzcan las escasas áreas verdes limeñas para este tipo de cosas, pero me importaría un pito que existiese si no me pareciese sumamente indignante que allí figuren los nombres de esos monstruos malvados que nos agredieron, y encima junto a los de inocentes que mataron y mutilaron. No, señora Mutal. No me venga con poesías de reconciliaciones y artículos de Mario Vargas Llosa (los genios también patinan), pues hay muertos y muertos. Una cosa es la víctima y otra el victimario. Saque a esos asesinos de allí.
¿Le gustaría que se haga un monumento en su natal Holanda donde estén enterradas las víctimas del Hongerwinter (o “Invierno del Hambre” de 1945, donde miles de holandeses murieron de inanición por órdenes nazis) junto a Arthur Seyss-Inquart (el brutal gobernador nazi de la Holanda ocupada), los colaboracionistas del partido fascista holandés Nationaal-Socialistische Beweging, sus líderes Antón Mussert (el nombre Antón pasó a ser maldito en Holanda tras la guerra, así como Adolfo), Cornelius Van Geelkerken, Henk Feldmeijer, Marinis Rost Van Tonningen y Hendrik Seyffardt, el carnicero general SS Hanns Albin Rauter, los integrantes de las organizaciones filonazis Nederlandsche SS, la Nationale Jeugdstorm, la Nederlandsche Landwacht, los camisas negras locales de la Weerbaarheidsafdeling y sus amantes las moffenmeiden? ¿Estos miserables junto a los patriotas holandeses masacrados en Putten y De Woeste Hoeve, los héroes de las organizaciones de la resistencia L.O., K.P., RVV, NSF y la O.D? ¿Antón Mussert al lado de valientes como Walraven van Hall, Willem Arondeus, Frieda Belinfante, Erik Hazelhoff Roelfzema, Bernardus Ijzerdraat, Allard Oosterhuis, Jaap Penraat, Johannes Post, Marinus Post, Hannie Schaft, Pierre Schunck, Henk Sneevliet y Gerrit van der Veen? Pues no lo creo. Pues así me molesta ver a esos 41 tipos allí. Tenga la bondad de sacarlos, por favor, que hiere nuestras sensibilidades y nos falta el respeto a muchos. Recuerde que de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno y no le haga tanto caso a Salomón Lerner.
2) Me parece muy bien que se permita la desafiliación de todos aquellos incautos –esa es la caritativa palabra adecuada, porque eran mayores de edad, hubo libre consentimiento y era cuestión de usar una calculadora– que se trasladaron del sistema pensionario público al privado sin estimar que les quedaban muy pocos años laborales como para acumular una pensión decorosa, pero lo que sería desastroso es permitir una desafiliación indiscriminada que le costaría un dineral al Estado. Desafiliación sí, pero sólo para esos aproximadamente 12 mil afectados, con filtros para que no se cuele cualquiera.
Por Aldo Mariátegui
1) La escultora de “El ojo que llora”, Lika Mutal, no parece percatarse de que su seguramente bien intencionada obra seguirá siendo considerada odiosa y polémica por posiblemente la gran mayoría de peruanos hasta que ella, como autora del monumento, se digne a sacar de una buena vez los nombres de los terroristas fallecidos en Castro Castro. Seré franco. A mí no me simpatiza el monumento porque no creo en la CVR y hasta me molesta que los caviares usen nuestros impuestos y reduzcan las escasas áreas verdes limeñas para este tipo de cosas, pero me importaría un pito que existiese si no me pareciese sumamente indignante que allí figuren los nombres de esos monstruos malvados que nos agredieron, y encima junto a los de inocentes que mataron y mutilaron. No, señora Mutal. No me venga con poesías de reconciliaciones y artículos de Mario Vargas Llosa (los genios también patinan), pues hay muertos y muertos. Una cosa es la víctima y otra el victimario. Saque a esos asesinos de allí.
¿Le gustaría que se haga un monumento en su natal Holanda donde estén enterradas las víctimas del Hongerwinter (o “Invierno del Hambre” de 1945, donde miles de holandeses murieron de inanición por órdenes nazis) junto a Arthur Seyss-Inquart (el brutal gobernador nazi de la Holanda ocupada), los colaboracionistas del partido fascista holandés Nationaal-Socialistische Beweging, sus líderes Antón Mussert (el nombre Antón pasó a ser maldito en Holanda tras la guerra, así como Adolfo), Cornelius Van Geelkerken, Henk Feldmeijer, Marinis Rost Van Tonningen y Hendrik Seyffardt, el carnicero general SS Hanns Albin Rauter, los integrantes de las organizaciones filonazis Nederlandsche SS, la Nationale Jeugdstorm, la Nederlandsche Landwacht, los camisas negras locales de la Weerbaarheidsafdeling y sus amantes las moffenmeiden? ¿Estos miserables junto a los patriotas holandeses masacrados en Putten y De Woeste Hoeve, los héroes de las organizaciones de la resistencia L.O., K.P., RVV, NSF y la O.D? ¿Antón Mussert al lado de valientes como Walraven van Hall, Willem Arondeus, Frieda Belinfante, Erik Hazelhoff Roelfzema, Bernardus Ijzerdraat, Allard Oosterhuis, Jaap Penraat, Johannes Post, Marinus Post, Hannie Schaft, Pierre Schunck, Henk Sneevliet y Gerrit van der Veen? Pues no lo creo. Pues así me molesta ver a esos 41 tipos allí. Tenga la bondad de sacarlos, por favor, que hiere nuestras sensibilidades y nos falta el respeto a muchos. Recuerde que de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno y no le haga tanto caso a Salomón Lerner.
2) Me parece muy bien que se permita la desafiliación de todos aquellos incautos –esa es la caritativa palabra adecuada, porque eran mayores de edad, hubo libre consentimiento y era cuestión de usar una calculadora– que se trasladaron del sistema pensionario público al privado sin estimar que les quedaban muy pocos años laborales como para acumular una pensión decorosa, pero lo que sería desastroso es permitir una desafiliación indiscriminada que le costaría un dineral al Estado. Desafiliación sí, pero sólo para esos aproximadamente 12 mil afectados, con filtros para que no se cuele cualquiera.
19 enero 2007
:: No detengan la ofensiva de verano
Columna Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Hace muy bien el ministro Chang en seguir marcando al Sutep como Reyna a Maradona. Siga así y va a llegar a ser considerado el mejor ministro de Educación de nuestra historia. Dicho nefasto sindicato está en su peor momento y ya se vislumbra la pronta liberación magisterial de la decadente dictadura de Patria Roja.
El siguiente paso debe ser votar –antes que acabe la presente legislatura– la reciente propuesta unionista de la Ley de Carrera Pública Magisterial y enterrar a la desgraciada Ley del Profesorado, esa rendición incondicional del segundo belaundismo.
Esto los cogería en plenas vacaciones y nos evitaría una huelga. Luego a cambiar ese otro regalo belaundista de darle la mayoría automática al Sutep en la Derrama Magisterial e ir a “un profesor, un voto” en marzo próximo. Y que las clases comiencen en ese mes. Pero de otro lado, no se le debe temer a una huelga general porque:
1) No será acatada masivamente.
2) Los chicos igual no están aprendiendo nada, así que nada se pierden sin clases.
3) Se ahondaría la crisis terminal de imagen del Sutep.
4) Dejemos que quemen el único recurso con que cuentan y
5) Se facilitará la necesaria purga de violentos e incapaces. Seguramente habrá violencia callejera, pero es cuestión de resistir y aplicar severamente la ley.
¡Vale la pena! La ciudadanía apoyará al gobierno hasta el final. Recuerden cómo se le aguantó al Sutep más de 80 días de paro en 1991 y desaparecieron 10 años.
Miremos lo sucedido en Inglaterra a partir de 1980 con Thatcher. Este país acababa de experimentar el recordado “invierno del descontento” de 1978, donde una ola masiva de huelgas absurdas dejó a los ingleses hasta la coronilla. Campeaba “El Rey Arturo” Scargill, el marxista máximo líder del intransigente y todopoderoso sindicato del carbón. Thatcher decidió que no iba a ceder en el próximo pulseo y así procedió cuando Scargill convocó a una huelga carbonífera indefinida, en 1984, contra una necesaria reestructuración.
¡No calculó con quién se topaba! Thatcher declaró que el país no se regía por “la ley de las turbas” y exigió una votación secreta y universal para sólo así reconocer a la huelga como legítima, lo que el tiranuelo Scargill no aceptó. Se le impuso una multa al sindicato por huelga ilegal y fueron embargados sus bienes al negarse a pagarla. También se cortó la paga y cualquier beneficio social a los huelguistas, mientras los diarios se preguntaban “Who rules Britain”? (¿Quién manda en Inglaterra?) Todo duró casi un año violento, pero el gobierno no cedió ante el violento chantaje de la cúpula. Se arrestó a 11 mil revoltosos, procesándose penalmente a un récord de 8 mil detenidos. Al final, Scargill dejó para siempre de tener secuestrado al país en su vicioso poder, como debe pasar aquí con Patria Roja y nuestra educación pública.
Por Aldo Mariátegui
Hace muy bien el ministro Chang en seguir marcando al Sutep como Reyna a Maradona. Siga así y va a llegar a ser considerado el mejor ministro de Educación de nuestra historia. Dicho nefasto sindicato está en su peor momento y ya se vislumbra la pronta liberación magisterial de la decadente dictadura de Patria Roja.
El siguiente paso debe ser votar –antes que acabe la presente legislatura– la reciente propuesta unionista de la Ley de Carrera Pública Magisterial y enterrar a la desgraciada Ley del Profesorado, esa rendición incondicional del segundo belaundismo.
Esto los cogería en plenas vacaciones y nos evitaría una huelga. Luego a cambiar ese otro regalo belaundista de darle la mayoría automática al Sutep en la Derrama Magisterial e ir a “un profesor, un voto” en marzo próximo. Y que las clases comiencen en ese mes. Pero de otro lado, no se le debe temer a una huelga general porque:
1) No será acatada masivamente.
2) Los chicos igual no están aprendiendo nada, así que nada se pierden sin clases.
3) Se ahondaría la crisis terminal de imagen del Sutep.
4) Dejemos que quemen el único recurso con que cuentan y
5) Se facilitará la necesaria purga de violentos e incapaces. Seguramente habrá violencia callejera, pero es cuestión de resistir y aplicar severamente la ley.
¡Vale la pena! La ciudadanía apoyará al gobierno hasta el final. Recuerden cómo se le aguantó al Sutep más de 80 días de paro en 1991 y desaparecieron 10 años.
Miremos lo sucedido en Inglaterra a partir de 1980 con Thatcher. Este país acababa de experimentar el recordado “invierno del descontento” de 1978, donde una ola masiva de huelgas absurdas dejó a los ingleses hasta la coronilla. Campeaba “El Rey Arturo” Scargill, el marxista máximo líder del intransigente y todopoderoso sindicato del carbón. Thatcher decidió que no iba a ceder en el próximo pulseo y así procedió cuando Scargill convocó a una huelga carbonífera indefinida, en 1984, contra una necesaria reestructuración.
¡No calculó con quién se topaba! Thatcher declaró que el país no se regía por “la ley de las turbas” y exigió una votación secreta y universal para sólo así reconocer a la huelga como legítima, lo que el tiranuelo Scargill no aceptó. Se le impuso una multa al sindicato por huelga ilegal y fueron embargados sus bienes al negarse a pagarla. También se cortó la paga y cualquier beneficio social a los huelguistas, mientras los diarios se preguntaban “Who rules Britain”? (¿Quién manda en Inglaterra?) Todo duró casi un año violento, pero el gobierno no cedió ante el violento chantaje de la cúpula. Se arrestó a 11 mil revoltosos, procesándose penalmente a un récord de 8 mil detenidos. Al final, Scargill dejó para siempre de tener secuestrado al país en su vicioso poder, como debe pasar aquí con Patria Roja y nuestra educación pública.
18 enero 2007
:: Vamos a la playa
Columna Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Cualquier persona decente y cuerda no puede dejar de aplaudir la norma sancionada ayer por la noche en el Congreso contra actos racistas. Es evidente que ésta ha sido motivada por la llegada del verano y la reaparición de informaciones de que en algunas (enfatizo “algunas” porque “Coca” Yáñez, Beto Adrianzén y otros caviares suelen decir, no sé si por mala leche, que en “todas las playas del kilómetro 100”) se dan tratos vejatorios racistas, especialmente contra el servicio doméstico. Por allí dicen que existen ciertos clubes playeros donde las empleadas no se pueden bañar en las piscinas, sólo pueden entrar al mar en determinadas horas, siempre deben estar uniformadas y sólo pueden caminar en grupo. No sé cuánto existe de leyenda (porque los caviares, las ONG y los rojos son campeones en agrandar todo), pero evidentemente esas repulsivas situaciones decimonónicas no pueden permitirse. No son sólo indecentes, sino estúpidamente suicidas, pues mucho del resentimiento que avivó la campaña de Humala se originó en este tipo de idioteces. Además, es abusivo, primitivo, inmoral, perverso e ingrato tratar así precisamente a aquellos que ayudan a criar a tus hijos, limpian la intimidad de tu hogar, cuidan a tus ancianos y preparan los alimentos que ingieres. Realmente es una vergüenza si es que se ha dado. De suceder, debe acabar inmediatamente o no se sorprendan que algún Humala arregle eso a balazos en el 2011. Donde sí siempre se da demagogia es con eso de las supuestas “playas privadas”. Estas no existen aquí (y sí en otros países, como la socialista Cuba, EEUU, Brasil y Costa Rica. Y ojo que no me parece necesariamente malo). Lo que uno observa en el sur son clubes playeros que respetan los límites de la playa común. Algunos se quejan de que son “cerrados”, pero esa es precisamente la lógica del club: agrupar a personas como socios que pagan cuotas para realizar determinadas actividades (recreacionales, deportivas, intelectuales, etc…) y gozar de comodidades comunes. Aquí son clubes de casas playeras donde los veraneantes pueden dejar la puerta abierta, a los niños jugando afuera, tener comodidades, y convivir y edificar de acuerdo con ciertos estatutos, solventando esto con su plata. Obviamente, eso no está abierto a quien no es socio. No es “discriminación”, es que así son los clubes. También tienen derecho a vetar a posibles futuros socios, siempre y cuando no sea por condenables motivaciones (racistas, clasistas, etc…), pues nadie quiere tener a un narco o algún tipo de dudosa calaña al lado. Lo que sí no pueden es limitar el acceso a la playa común, cosa que no se daría en el kilómetro 100, pues existen dos corredores peatonales disponibles (Cayma y Palabritas), aunque puede ser muy válida la crítica de que no se respetan los espacios normados para estos corredores. Pero como de costumbre en el Perú, hay mucho de mito y envidia con respecto a estas playas.
Por Aldo Mariátegui
Cualquier persona decente y cuerda no puede dejar de aplaudir la norma sancionada ayer por la noche en el Congreso contra actos racistas. Es evidente que ésta ha sido motivada por la llegada del verano y la reaparición de informaciones de que en algunas (enfatizo “algunas” porque “Coca” Yáñez, Beto Adrianzén y otros caviares suelen decir, no sé si por mala leche, que en “todas las playas del kilómetro 100”) se dan tratos vejatorios racistas, especialmente contra el servicio doméstico. Por allí dicen que existen ciertos clubes playeros donde las empleadas no se pueden bañar en las piscinas, sólo pueden entrar al mar en determinadas horas, siempre deben estar uniformadas y sólo pueden caminar en grupo. No sé cuánto existe de leyenda (porque los caviares, las ONG y los rojos son campeones en agrandar todo), pero evidentemente esas repulsivas situaciones decimonónicas no pueden permitirse. No son sólo indecentes, sino estúpidamente suicidas, pues mucho del resentimiento que avivó la campaña de Humala se originó en este tipo de idioteces. Además, es abusivo, primitivo, inmoral, perverso e ingrato tratar así precisamente a aquellos que ayudan a criar a tus hijos, limpian la intimidad de tu hogar, cuidan a tus ancianos y preparan los alimentos que ingieres. Realmente es una vergüenza si es que se ha dado. De suceder, debe acabar inmediatamente o no se sorprendan que algún Humala arregle eso a balazos en el 2011. Donde sí siempre se da demagogia es con eso de las supuestas “playas privadas”. Estas no existen aquí (y sí en otros países, como la socialista Cuba, EEUU, Brasil y Costa Rica. Y ojo que no me parece necesariamente malo). Lo que uno observa en el sur son clubes playeros que respetan los límites de la playa común. Algunos se quejan de que son “cerrados”, pero esa es precisamente la lógica del club: agrupar a personas como socios que pagan cuotas para realizar determinadas actividades (recreacionales, deportivas, intelectuales, etc…) y gozar de comodidades comunes. Aquí son clubes de casas playeras donde los veraneantes pueden dejar la puerta abierta, a los niños jugando afuera, tener comodidades, y convivir y edificar de acuerdo con ciertos estatutos, solventando esto con su plata. Obviamente, eso no está abierto a quien no es socio. No es “discriminación”, es que así son los clubes. También tienen derecho a vetar a posibles futuros socios, siempre y cuando no sea por condenables motivaciones (racistas, clasistas, etc…), pues nadie quiere tener a un narco o algún tipo de dudosa calaña al lado. Lo que sí no pueden es limitar el acceso a la playa común, cosa que no se daría en el kilómetro 100, pues existen dos corredores peatonales disponibles (Cayma y Palabritas), aunque puede ser muy válida la crítica de que no se respetan los espacios normados para estos corredores. Pero como de costumbre en el Perú, hay mucho de mito y envidia con respecto a estas playas.
17 enero 2007
:: Aportes al PBI
Columna Diario Perú
Por Aldo Mariátegui
Si no fuera peligrosa y onerosa, sería hasta muy entretenida esta carrera por presentar la propuesta más imbécil (“dícese de lo escaso de razón”) del verano, aquella que le haga precisamente el peor daño posible al país. Hasta ayer se la estaba llevando fácil la Comisión de Trabajo del Congreso, donde tan curtidos artistas en el tema –realmente de talla mundial– como Luis Negreiros, Yonhy (sí, así se llama el pobre) Lescano y Aldo –cada tocayo que uno tiene…- Estrada presentaron una propuesta sobre la indemnización para el despido arbitrario que es de antología en la galería de la estupidez (“dícese de la torpeza notable en comprender las cosas. Necedad, falta de inteligencia”).
Sus compañeros de viaje en el disparate (“dícese del acto contrario a la razón humana”) fueron los ilustres desconocidos Víctor Mayorga, Cayo Galindo y Oswaldo de la Cruz, además de la sorprendente colaboración del unionista Wilson Urtecho, que parecía un tipo cuerdo. ¿Beberán agua con plomo en dicha comisión? ¿Los encefalogramas se tornan allí planos? ¿Hay LSD o éxtasis en el ambiente? ¿Las neuronas colapsan? Así, estos brillantes caballeros se constituyen en los mejores amigos del desempleo y la informalidad. ¡Grandes aportantes al crecimiento del Producto Bruto Interno en su más literal acepción! Pero nuestra tierra es pródiga en valores para lanzar cojudeces (“dícese de la expresión vulgar y soez de América para referirse a la bobería extrema”) a la lid y así les salió una tremenda competencia con Juvenal Ordóñez, quien acaba de proponer nada menos que una Asamblea Constituyente. Es decir, algo que nadie pide, que desestabilizaría jurídicamente al país, que paralizaría toda inversión y que costaría mucho dinero y problemas.
Juvenal, como buen humalista, suele soltar tonteras diariamente bien heavy metals, pero ésta resultó de antología.
Hay quienes me sugieren que acepte propuestas internacionales y de allí surgiría la CIDH como un adversario de polendas. ¿O puede existir fallo más idiota (“dícese del que sufre el transtorno mental de origen congénito que se caracteriza por la completa falta de facultades intelectuales”) que aquel que no sólo ordena que se indemnice a criminales que destrozaron al país, sino encima que se les ofrezca un homenaje? ¡Ja! A pesar del estrambótico “razonamiento” del juez Cancado y de que existirían representantes locales que podrían recoger el galardón –aquellos que defienden la ejecución de la sentencia–, la CIDH es internacional y por eso sale del concurso.
Pero ojo que ya vienen también los presidentes regionales. De allí van a brotar varias propuestas legislativas aún más oligofrénicas. Espérense nomás que comiencen a hablar más los de Puno, Pasco, Ancash, Cusco y Arequipa. Esos chicos no nos van a fallar y fácil que por allí se la llevan, aunque Juvenal, Yonhy y Negreiros les van a ser huesos –cráneos y molleras– muy duros de roer. A abrir las apuestas. ¡Voy doble contra sencillo por Juvenal para marzo!
Por Aldo Mariátegui
Si no fuera peligrosa y onerosa, sería hasta muy entretenida esta carrera por presentar la propuesta más imbécil (“dícese de lo escaso de razón”) del verano, aquella que le haga precisamente el peor daño posible al país. Hasta ayer se la estaba llevando fácil la Comisión de Trabajo del Congreso, donde tan curtidos artistas en el tema –realmente de talla mundial– como Luis Negreiros, Yonhy (sí, así se llama el pobre) Lescano y Aldo –cada tocayo que uno tiene…- Estrada presentaron una propuesta sobre la indemnización para el despido arbitrario que es de antología en la galería de la estupidez (“dícese de la torpeza notable en comprender las cosas. Necedad, falta de inteligencia”).
Sus compañeros de viaje en el disparate (“dícese del acto contrario a la razón humana”) fueron los ilustres desconocidos Víctor Mayorga, Cayo Galindo y Oswaldo de la Cruz, además de la sorprendente colaboración del unionista Wilson Urtecho, que parecía un tipo cuerdo. ¿Beberán agua con plomo en dicha comisión? ¿Los encefalogramas se tornan allí planos? ¿Hay LSD o éxtasis en el ambiente? ¿Las neuronas colapsan? Así, estos brillantes caballeros se constituyen en los mejores amigos del desempleo y la informalidad. ¡Grandes aportantes al crecimiento del Producto Bruto Interno en su más literal acepción! Pero nuestra tierra es pródiga en valores para lanzar cojudeces (“dícese de la expresión vulgar y soez de América para referirse a la bobería extrema”) a la lid y así les salió una tremenda competencia con Juvenal Ordóñez, quien acaba de proponer nada menos que una Asamblea Constituyente. Es decir, algo que nadie pide, que desestabilizaría jurídicamente al país, que paralizaría toda inversión y que costaría mucho dinero y problemas.
Juvenal, como buen humalista, suele soltar tonteras diariamente bien heavy metals, pero ésta resultó de antología.
Hay quienes me sugieren que acepte propuestas internacionales y de allí surgiría la CIDH como un adversario de polendas. ¿O puede existir fallo más idiota (“dícese del que sufre el transtorno mental de origen congénito que se caracteriza por la completa falta de facultades intelectuales”) que aquel que no sólo ordena que se indemnice a criminales que destrozaron al país, sino encima que se les ofrezca un homenaje? ¡Ja! A pesar del estrambótico “razonamiento” del juez Cancado y de que existirían representantes locales que podrían recoger el galardón –aquellos que defienden la ejecución de la sentencia–, la CIDH es internacional y por eso sale del concurso.
Pero ojo que ya vienen también los presidentes regionales. De allí van a brotar varias propuestas legislativas aún más oligofrénicas. Espérense nomás que comiencen a hablar más los de Puno, Pasco, Ancash, Cusco y Arequipa. Esos chicos no nos van a fallar y fácil que por allí se la llevan, aunque Juvenal, Yonhy y Negreiros les van a ser huesos –cráneos y molleras– muy duros de roer. A abrir las apuestas. ¡Voy doble contra sencillo por Juvenal para marzo!
16 enero 2007
:: Pongamos fuerte la mesa
Columna Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Es risible la patinada mediática de Landa, presidente del Tribunal Constitucional, que se fue de boca y hasta ha comprometido su cargo. Debió aprender de los anteriores titulares máximos del TC, a los que no les podías sacar ni con cucharita una sola opinión adelantada.
Pero la prensa caviar le tocó la puerta a Landa para que declare –saben que el hombre proviene de las canteras de la U. Católica y es de portada del manual del típico jurista caviar, tipo Eguiguren– y se tire abajo el referéndum. Más bien lo han terminado metiendo en un serio problema por lenguaraz. No eres cualquier abogado, eres nada menos que el presidente del TC, mi estimado. No seas un torpe “Trespatines”. Sí, el referéndum sí es viable.
Un referéndum sobre la pena de muerte no podría ser vinculante –dado que es muy polémico constitucionalmente aquello de variar un derecho fundamental–, pero sí consultivo.
Esta jugada es constitucionalmente viable dado que la Carta Magna no lo prohíbe expresamente. Es decir, no tendría efectos jurídicos obligatorios para el Congreso –único agente que sí puede variar la Constitución en este punto–, pero sí políticamente obligatorios. Porque el Congreso no podría decirle “no” a la pena de muerte frente a un resultado, que, estoy seguro, sería de más del 70% a favor sin sufrir un desgaste político letal, tanto a nivel general como individual (sus carreras políticas quedarían sepultadas.
Bastaría recordar durante cualquier campaña que este señor se opuso a la más aplastante voluntad popular). Me imagino que lo máximo que podrían hacer los opositores a esta medida en este escenario es abstenerse o ausentarse, salvo los más propensos a la retórica romántica, como el simpático tribuno Valle-Riestra. Y si vamos a hacer un referéndum consultivo para presionar al Congreso, pongamos pues otras preguntas esenciales. Para no complicar, sólo tres más.
Una sería la introducción del voto libre, un clamor popular que ganaría por goleada. Otra la salida total de la CIDH. Y la final… el TLC con EEUU. Sí, el TLC, para ser equitativos y que los rojos y caviares no piteen.
OK, los caviares se la juegan contra la pena de muerte y por su amada CIDH y los “punitivistas” liberales por nuestro amado TLC, con una pregunta más neutral como la del voto libre. ¿Es un buen trato o no? Personalmente, creo que el TLC gana tranquilo. Sólo se opone la parte más atrasada del país –o sea la que votó por Humala en la primera vuelta, pues en la segunda muchos lo hicieron contra García– y ésta no llega al 35% del electorado.
Posiblemente Francke y La República buscarán asustar a los citadinos con que los medicamentos se dispararán o tonterías de ese tipo, pero la gente sabe que medio país se puede quedar sin trabajo formal sin TLC. ¿Se atreven? ¿Apostamos, chicos?
Por Aldo Mariátegui
Es risible la patinada mediática de Landa, presidente del Tribunal Constitucional, que se fue de boca y hasta ha comprometido su cargo. Debió aprender de los anteriores titulares máximos del TC, a los que no les podías sacar ni con cucharita una sola opinión adelantada.
Pero la prensa caviar le tocó la puerta a Landa para que declare –saben que el hombre proviene de las canteras de la U. Católica y es de portada del manual del típico jurista caviar, tipo Eguiguren– y se tire abajo el referéndum. Más bien lo han terminado metiendo en un serio problema por lenguaraz. No eres cualquier abogado, eres nada menos que el presidente del TC, mi estimado. No seas un torpe “Trespatines”. Sí, el referéndum sí es viable.
Un referéndum sobre la pena de muerte no podría ser vinculante –dado que es muy polémico constitucionalmente aquello de variar un derecho fundamental–, pero sí consultivo.
Esta jugada es constitucionalmente viable dado que la Carta Magna no lo prohíbe expresamente. Es decir, no tendría efectos jurídicos obligatorios para el Congreso –único agente que sí puede variar la Constitución en este punto–, pero sí políticamente obligatorios. Porque el Congreso no podría decirle “no” a la pena de muerte frente a un resultado, que, estoy seguro, sería de más del 70% a favor sin sufrir un desgaste político letal, tanto a nivel general como individual (sus carreras políticas quedarían sepultadas.
Bastaría recordar durante cualquier campaña que este señor se opuso a la más aplastante voluntad popular). Me imagino que lo máximo que podrían hacer los opositores a esta medida en este escenario es abstenerse o ausentarse, salvo los más propensos a la retórica romántica, como el simpático tribuno Valle-Riestra. Y si vamos a hacer un referéndum consultivo para presionar al Congreso, pongamos pues otras preguntas esenciales. Para no complicar, sólo tres más.
Una sería la introducción del voto libre, un clamor popular que ganaría por goleada. Otra la salida total de la CIDH. Y la final… el TLC con EEUU. Sí, el TLC, para ser equitativos y que los rojos y caviares no piteen.
OK, los caviares se la juegan contra la pena de muerte y por su amada CIDH y los “punitivistas” liberales por nuestro amado TLC, con una pregunta más neutral como la del voto libre. ¿Es un buen trato o no? Personalmente, creo que el TLC gana tranquilo. Sólo se opone la parte más atrasada del país –o sea la que votó por Humala en la primera vuelta, pues en la segunda muchos lo hicieron contra García– y ésta no llega al 35% del electorado.
Posiblemente Francke y La República buscarán asustar a los citadinos con que los medicamentos se dispararán o tonterías de ese tipo, pero la gente sabe que medio país se puede quedar sin trabajo formal sin TLC. ¿Se atreven? ¿Apostamos, chicos?
14 enero 2007
:: Minimizando pérdidas
Columna Diario Correo
Aldo Mariàtegui
Es reconfortante leer las siguientes declaraciones del ministro de Agricultura Salazar sobre Agrobanco: “Se está priorizando el tema de que lo que más necesita el agricultor en este momento es que le den créditos a cero tasa de interés. A un agricultor que está en una agricultura de subsistencia, aunque le regalen el dinero, lo va a perder y al final los costos van a ser mayores que los productos de su venta”. Momentos después, volvió a decir que nada se obtenía dando créditos a agricultores tradicionales que no tienen rentabilidad. “Esto sería malversar los escasos fondos con los que cuenta nuestro país”, agregó.
El ministro también se opone a que se abran nuevas oficinas de Agrobanco e insta a que se use al BN o hasta los locales de las juntas de regantes. ¡Bingo! Es muy saludable que se corte con la costumbre de regalar créditos para cultivos que no conducen a nada, como la papa o ese crimen de sembrar alfalfa en las carísimas tierras de Majes.
También sería deseable controlar el arroz en la Costa –se desperdicia la escasa agua y se saliniza la tierra– cerrándole el caño a créditos para dicho cultivo. No soy partidario del crédito agrario, pero si no hay cómo eliminarlo, por lo menos que sólo se entregue a cultivos que ya son rentables (alcachofa, pimiento, espárragos, azúcar, entre otros) o que puedan serlo (bayas). Y mejor aún esa advertencia de no generar más burocracia, pues el dinero del banco termina pagando planillas hinchadas en lugar de cultivos. Si desgraciadamente ya existe Agrobanco, por lo menos que sea manejado de la manera menos nociva posible.
Es como Petroperú. Lamentablemente, Fujimori paralizó la total privatización de ésta. Como ya es evidente que el clima para privatizar Talara es muy adverso ahora, y más serían los dolores de cabeza de intentarlo, por lo menos tranquiliza que sea una persona capaz como Gutiérrez quien esté dirigiéndola y no esté Taco, Carrasco Távara o uno de esos de presidente allí para hacer disparates, juergas o llenarla de personal. Por lo menos ya se elaboró un plan más o menos sensato para repotenciar Talara, y Petroperú va a volver a explorar pero no sola sino en calidad de asociada y sin poner un centavo, pues buscar petróleo es una timba carísima.
Y si bien no me parece sano que el Banco de la Nación se ponga a dar préstamos, por lo menos Cornejo lo está haciendo de manera muy cauta. Es nocivo que exista Agrobanco, que Petroperú no haya sido privatizada y que el BN juegue a banquero, pero que por lo menos hagan el menor daño posible. Lo que sí tiene que privatizarse es Sedapal. No veo otra manera de que los limeños pobres dejen de tomar agua sucia y carísima en baldes. García debería gastar más labia y energía en convencer sobre eso a la gente que en la pena de muerte.
Aldo Mariàtegui
Es reconfortante leer las siguientes declaraciones del ministro de Agricultura Salazar sobre Agrobanco: “Se está priorizando el tema de que lo que más necesita el agricultor en este momento es que le den créditos a cero tasa de interés. A un agricultor que está en una agricultura de subsistencia, aunque le regalen el dinero, lo va a perder y al final los costos van a ser mayores que los productos de su venta”. Momentos después, volvió a decir que nada se obtenía dando créditos a agricultores tradicionales que no tienen rentabilidad. “Esto sería malversar los escasos fondos con los que cuenta nuestro país”, agregó.
El ministro también se opone a que se abran nuevas oficinas de Agrobanco e insta a que se use al BN o hasta los locales de las juntas de regantes. ¡Bingo! Es muy saludable que se corte con la costumbre de regalar créditos para cultivos que no conducen a nada, como la papa o ese crimen de sembrar alfalfa en las carísimas tierras de Majes.
También sería deseable controlar el arroz en la Costa –se desperdicia la escasa agua y se saliniza la tierra– cerrándole el caño a créditos para dicho cultivo. No soy partidario del crédito agrario, pero si no hay cómo eliminarlo, por lo menos que sólo se entregue a cultivos que ya son rentables (alcachofa, pimiento, espárragos, azúcar, entre otros) o que puedan serlo (bayas). Y mejor aún esa advertencia de no generar más burocracia, pues el dinero del banco termina pagando planillas hinchadas en lugar de cultivos. Si desgraciadamente ya existe Agrobanco, por lo menos que sea manejado de la manera menos nociva posible.
Es como Petroperú. Lamentablemente, Fujimori paralizó la total privatización de ésta. Como ya es evidente que el clima para privatizar Talara es muy adverso ahora, y más serían los dolores de cabeza de intentarlo, por lo menos tranquiliza que sea una persona capaz como Gutiérrez quien esté dirigiéndola y no esté Taco, Carrasco Távara o uno de esos de presidente allí para hacer disparates, juergas o llenarla de personal. Por lo menos ya se elaboró un plan más o menos sensato para repotenciar Talara, y Petroperú va a volver a explorar pero no sola sino en calidad de asociada y sin poner un centavo, pues buscar petróleo es una timba carísima.
Y si bien no me parece sano que el Banco de la Nación se ponga a dar préstamos, por lo menos Cornejo lo está haciendo de manera muy cauta. Es nocivo que exista Agrobanco, que Petroperú no haya sido privatizada y que el BN juegue a banquero, pero que por lo menos hagan el menor daño posible. Lo que sí tiene que privatizarse es Sedapal. No veo otra manera de que los limeños pobres dejen de tomar agua sucia y carísima en baldes. García debería gastar más labia y energía en convencer sobre eso a la gente que en la pena de muerte.
:: Preguntas para Osinerg
Columna Diario Correo
Aldo Mariàtegui
Veo que el Sr. Alfredo Dammert va a la reelección en Osinerg y que va a ganar por W.O., dado que parece que no se le van a presentar oponentes. Si bien ha sido muy honrado y no ha hechos disparates, Osinerg ha podido ser mucho mejor, máxime si tiene US$60 millones en sus arcas. Por eso le preguntaría específicamente algunas cosas en su examen:
1) ¿Por qué durante su mandato no se ha constituido un sistema que nos permita saber adónde va el kerosene producido solamente por dos refinerías y que sirve para elaborar cocaína? Lo más fácil para controlar este fragelo es cortar los insumos para su elaboración, y éste es el principal.
2) ¿Por qué en sus años al mando no se ha hecho nada por colorear el petróleo generado en la Selva y así dificultar que se comercialice en el resto del país?
3) ¿Por qué teniendo tanto dinero no se ha podido hacer una campaña eficaz junto a las fuerzas del orden para erradicar los grifos clandestinos, que en Lima se abastecen solamente de La Pampilla? Pones recompensas para las denuncias y en una semana ya los tienes “mapeados” a todos.
4) ¿Por qué tampoco se han financiado campañas para luchar contra el contrabando en Puno y Tumbes? Con US$60 millones, Osinerg fácilmente ha podido donarle patrulleros, armas y recursos a la Policía de esas zonas. No puede ser que Arequipa esté inundada de combustible boliviano.
5) ¿Por qué Osinerg no ha financiado un estudio para ver cómo se facilitaría la importación de combustible a nuestro país para que compita con el duopolio de La Pampilla y Talara y así se presionen más los precios a la baja.
6) ¿Por qué tanta contemplación con Cálidda, que ha resultado un desastre en la importante tarea de distribuir el gas natural por Lima?
7) ¿Por qué no se facilita que el GLP se venda en balones más chicos y que puedan ser cargados en los grifos por el mismo consumidor final a fin de romper el virtual duopolio (Solgas y Zetagas) que controla la mayor parte del mercado de balones?
8) ¿Por qué se permitió tantos accidentes en el ducto de Camisea? Hasta ahora no ha quedado claro qué pasó allí y
9) ¿Por qué tuvieron que levantarse los nativos en Andoas para efectivamente descubrir que había una gran contaminación allí?
Ya a estas alturas felizmente no basta con ser correcto y no cometer grandes desatinos para ya ser considerado un gran funcionario público. En el fondo, espero que reelijan a Dammert, porque mal con él, pero seguramente peor sin él. Eso sí, a ver si el hombre se mueve más, por Dios. Y esa misma apreciación se puede hacer del saliente San Román de Osiptel. Reitero: no lo hicieron mal y fueron honrados, pero pudieron hacerlo mucho mejor.
Aldo Mariàtegui
Veo que el Sr. Alfredo Dammert va a la reelección en Osinerg y que va a ganar por W.O., dado que parece que no se le van a presentar oponentes. Si bien ha sido muy honrado y no ha hechos disparates, Osinerg ha podido ser mucho mejor, máxime si tiene US$60 millones en sus arcas. Por eso le preguntaría específicamente algunas cosas en su examen:
1) ¿Por qué durante su mandato no se ha constituido un sistema que nos permita saber adónde va el kerosene producido solamente por dos refinerías y que sirve para elaborar cocaína? Lo más fácil para controlar este fragelo es cortar los insumos para su elaboración, y éste es el principal.
2) ¿Por qué en sus años al mando no se ha hecho nada por colorear el petróleo generado en la Selva y así dificultar que se comercialice en el resto del país?
3) ¿Por qué teniendo tanto dinero no se ha podido hacer una campaña eficaz junto a las fuerzas del orden para erradicar los grifos clandestinos, que en Lima se abastecen solamente de La Pampilla? Pones recompensas para las denuncias y en una semana ya los tienes “mapeados” a todos.
4) ¿Por qué tampoco se han financiado campañas para luchar contra el contrabando en Puno y Tumbes? Con US$60 millones, Osinerg fácilmente ha podido donarle patrulleros, armas y recursos a la Policía de esas zonas. No puede ser que Arequipa esté inundada de combustible boliviano.
5) ¿Por qué Osinerg no ha financiado un estudio para ver cómo se facilitaría la importación de combustible a nuestro país para que compita con el duopolio de La Pampilla y Talara y así se presionen más los precios a la baja.
6) ¿Por qué tanta contemplación con Cálidda, que ha resultado un desastre en la importante tarea de distribuir el gas natural por Lima?
7) ¿Por qué no se facilita que el GLP se venda en balones más chicos y que puedan ser cargados en los grifos por el mismo consumidor final a fin de romper el virtual duopolio (Solgas y Zetagas) que controla la mayor parte del mercado de balones?
8) ¿Por qué se permitió tantos accidentes en el ducto de Camisea? Hasta ahora no ha quedado claro qué pasó allí y
9) ¿Por qué tuvieron que levantarse los nativos en Andoas para efectivamente descubrir que había una gran contaminación allí?
Ya a estas alturas felizmente no basta con ser correcto y no cometer grandes desatinos para ya ser considerado un gran funcionario público. En el fondo, espero que reelijan a Dammert, porque mal con él, pero seguramente peor sin él. Eso sí, a ver si el hombre se mueve más, por Dios. Y esa misma apreciación se puede hacer del saliente San Román de Osiptel. Reitero: no lo hicieron mal y fueron honrados, pero pudieron hacerlo mucho mejor.
12 enero 2007
:: Lavada de cabeza
Columna Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Los congresistas Sasieta y el apreciado Guido Lombardi, entre otros, exigen “reformas en el currículum educativo con la finalidad de incorporar los aspectos sustantivos del informe de la CVR”. ¿Qué? ¿Meter un informe tan polémico como obligatorio en la cabeza escolar? ¿Qué les pasa? Oigan, que eso lo lean libremente de adultos y decidan si lo asumen cual credo, pero ir a inocularles ese disfrazado armatoste ideológico caviar a los niños –sin permiso paterno– ya es mucho. ¿Crear una especie de neocatecismo obligatorio? Veamos la causa de mi preocupación, que es de ciencia política elemental. Creo que los caviares son un “establishment” típico, un minoritario estamento compuesto básicamente por cincuentones para arriba (y algunos entusiastas universitarios y jóvenes ingenuos).
Estos fueron muy rojos, fracasaron siempre electoralmente y ahora conducen una poderosa maquinaria mediático-organizacional (prensa/ONG) para ejecutar una kulturkampf (guerra cultural, tipo la lucha de Bismarck contra los católicos para controlar ideología y valores dominantes en la Alemania decimonónica) a fin de imponernos su propia weltanschauung (o cosmovisión homogeneizadora, “conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. Define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida”. Tomado de Wikipedia, para hacerla fácil) dentro de una estrategia de copamiento general a través de la noción de sociedad civil –término dilecto caviar– del intelectual marxista italiano Gramsci. Sigo con Wikipedia: “La teoría de la hegemonía de Gramsci está ligada a su concepción del Estado capitalista, que (…) controla mediante la fuerza y el consentimiento (…) sociedad política, que es la arena de las instituciones políticas y el control legal constitucional, y la sociedad civil, que se ve comúnmente como una esfera privada o no-estatal. La primera es el ámbito de fuerza y la segunda el del consentimiento (…)”.
¿Y qué es “hegemonía” para Gramsci? Es “el ejercicio de las funciones de dirección intelectual y moral, unida a aquella del dominio del poder político”. Es decir, se busca que tu ideología se convierta –y mejor inconscientemente– en el consentimiento o “sentido común” general de la sociedad civil, en la “creencia indiscutible de todos, que captura instituciones, sistemas de ideas, doctrinas y creencias de una sociedad (…).
El poder de las clases dominantes (…) está dado fundamentalmente por la “hegemonía” cultural (…) a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación”. No llego al extremo tonto de creer en una gran conspiración orquestada –seguramente es hasta inconsciente–, pero sí hay un intento persistente de los caviares por imponer su zurda cosmovisión cuasirreligiosa de lo “políticamente correcto” a los peruanos, algo que los liberales librepensadores aborrecemos.
Y gente como Sasieta y Lombardi son ingenuos compañeros de viaje que los acompañan, metiendo a los escolares encima…
Por Aldo Mariátegui
Los congresistas Sasieta y el apreciado Guido Lombardi, entre otros, exigen “reformas en el currículum educativo con la finalidad de incorporar los aspectos sustantivos del informe de la CVR”. ¿Qué? ¿Meter un informe tan polémico como obligatorio en la cabeza escolar? ¿Qué les pasa? Oigan, que eso lo lean libremente de adultos y decidan si lo asumen cual credo, pero ir a inocularles ese disfrazado armatoste ideológico caviar a los niños –sin permiso paterno– ya es mucho. ¿Crear una especie de neocatecismo obligatorio? Veamos la causa de mi preocupación, que es de ciencia política elemental. Creo que los caviares son un “establishment” típico, un minoritario estamento compuesto básicamente por cincuentones para arriba (y algunos entusiastas universitarios y jóvenes ingenuos).
Estos fueron muy rojos, fracasaron siempre electoralmente y ahora conducen una poderosa maquinaria mediático-organizacional (prensa/ONG) para ejecutar una kulturkampf (guerra cultural, tipo la lucha de Bismarck contra los católicos para controlar ideología y valores dominantes en la Alemania decimonónica) a fin de imponernos su propia weltanschauung (o cosmovisión homogeneizadora, “conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. Define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida”. Tomado de Wikipedia, para hacerla fácil) dentro de una estrategia de copamiento general a través de la noción de sociedad civil –término dilecto caviar– del intelectual marxista italiano Gramsci. Sigo con Wikipedia: “La teoría de la hegemonía de Gramsci está ligada a su concepción del Estado capitalista, que (…) controla mediante la fuerza y el consentimiento (…) sociedad política, que es la arena de las instituciones políticas y el control legal constitucional, y la sociedad civil, que se ve comúnmente como una esfera privada o no-estatal. La primera es el ámbito de fuerza y la segunda el del consentimiento (…)”.
¿Y qué es “hegemonía” para Gramsci? Es “el ejercicio de las funciones de dirección intelectual y moral, unida a aquella del dominio del poder político”. Es decir, se busca que tu ideología se convierta –y mejor inconscientemente– en el consentimiento o “sentido común” general de la sociedad civil, en la “creencia indiscutible de todos, que captura instituciones, sistemas de ideas, doctrinas y creencias de una sociedad (…).
El poder de las clases dominantes (…) está dado fundamentalmente por la “hegemonía” cultural (…) a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación”. No llego al extremo tonto de creer en una gran conspiración orquestada –seguramente es hasta inconsciente–, pero sí hay un intento persistente de los caviares por imponer su zurda cosmovisión cuasirreligiosa de lo “políticamente correcto” a los peruanos, algo que los liberales librepensadores aborrecemos.
Y gente como Sasieta y Lombardi son ingenuos compañeros de viaje que los acompañan, metiendo a los escolares encima…
11 enero 2007
:: Sobre la pena de muerte
Columna Diario Correo
Por Aldo Mariátegui
Transcribo parcialmente un artículo que escribí hace no mucho para la estupenda revista Etiqueta Negra: “Apruebo la pena de muerte porque creo en el castigo por la justicia que éste implica per se y no porque tenga que variar comportamientos. Admito la pena de muerte en público porque no temo que se me caricaturice como ‘mortícola bushista’, ‘neandertal conservaduro’ o ‘fascistón latino’ en típica falacia ad hominem. Estoy a favor de ella porque es posible salvar siete vidas inocentes por cada criminal ejecutado: Isaac Ehrlich (Universidad de Buffalo) probó que ante la posibilidad de ese castigo otros delincuentes evitan cometer asesinatos. Así, la pena de muerte es disuasiva, intimida a los criminales (lo sostienen el Premio Nobel de Economía Gary Becker y el profesor Gordon Tullock, Universidad de George Mason). La admito por eso –la ciencia me respalda–, pero sobre todo por un contrato social básico: uno pierde su derecho elemental a la vida propia cuando incumple su deber humano elemental de respetar la existencia ajena. Estoy de acuerdo con la pena de muerte para todos aquellos (violadores de niños, homicidas, terroristas, cabecillas del narcotráfico y secuestradores) que atacan con violencia atroz los valores que más debemos proteger en la sociedad (integridad del niño, vida del prójimo, tranquilidad, salud pública y libertad individual). Acepto la pena de muerte porque no creo que ese tipo de personajes sean ‘redimibles’ (…). Creerlo es un cándido idealismo adolescente, no un ejercicio de sentido común ni una muestra de experiencia de adultez. La sociedad expresa su denuncia de las malas conductas a través del castigo, decía el magistrado inglés Lord Denning y lo cito: ‘Para mantener el respeto a la ley es esencial que el castigo infligido a crímenes graves refleje la repulsa que siente la mayor parte de la ciudadanía hacia éstos. Algunos crímenes son tan atroces que la sociedad insiste en un castigo adecuado porque el delincuente lo merece, al margen de que éste sea disuasivo o no’. Voto por la pena de muerte porque creo en la democracia y en lo que quiere la mayoría: siete de cada diez personas piden que se ejecute la pena capital (…). Creo en la pena de muerte porque amo la vida humana(…). ‘¿Acaso multar a un criminal muestra falta de respeto hacia la propiedad o encarcelarlo hacia la libertad personal?’, escribió John Stuart Mill. ‘Mostramos nuestro respeto a ésta (la vida) por la adopción de una norma que establece que aquel que viola ese derecho de otro pierde ese derecho para sí mismo’. Y estoy a favor de la pena de muerte en un sentido laico, al margen de creencias religiosas u opiniones clericales. La apruebo abiertamente porque me gusta polemizar contra el discurso ‘políticamente correcto’ y castrante a nivel intelectual de la izquierda y de la Iglesia. Ambas organizaciones olvidan que sus matrices deben de haber sido las que más han matado en la historia. (Como buen liberal, legalizaría de inmediato el matrimonio gay, las drogas, los sindicatos de prostitutas y la eutanasia)”.
Por Aldo Mariátegui
Transcribo parcialmente un artículo que escribí hace no mucho para la estupenda revista Etiqueta Negra: “Apruebo la pena de muerte porque creo en el castigo por la justicia que éste implica per se y no porque tenga que variar comportamientos. Admito la pena de muerte en público porque no temo que se me caricaturice como ‘mortícola bushista’, ‘neandertal conservaduro’ o ‘fascistón latino’ en típica falacia ad hominem. Estoy a favor de ella porque es posible salvar siete vidas inocentes por cada criminal ejecutado: Isaac Ehrlich (Universidad de Buffalo) probó que ante la posibilidad de ese castigo otros delincuentes evitan cometer asesinatos. Así, la pena de muerte es disuasiva, intimida a los criminales (lo sostienen el Premio Nobel de Economía Gary Becker y el profesor Gordon Tullock, Universidad de George Mason). La admito por eso –la ciencia me respalda–, pero sobre todo por un contrato social básico: uno pierde su derecho elemental a la vida propia cuando incumple su deber humano elemental de respetar la existencia ajena. Estoy de acuerdo con la pena de muerte para todos aquellos (violadores de niños, homicidas, terroristas, cabecillas del narcotráfico y secuestradores) que atacan con violencia atroz los valores que más debemos proteger en la sociedad (integridad del niño, vida del prójimo, tranquilidad, salud pública y libertad individual). Acepto la pena de muerte porque no creo que ese tipo de personajes sean ‘redimibles’ (…). Creerlo es un cándido idealismo adolescente, no un ejercicio de sentido común ni una muestra de experiencia de adultez. La sociedad expresa su denuncia de las malas conductas a través del castigo, decía el magistrado inglés Lord Denning y lo cito: ‘Para mantener el respeto a la ley es esencial que el castigo infligido a crímenes graves refleje la repulsa que siente la mayor parte de la ciudadanía hacia éstos. Algunos crímenes son tan atroces que la sociedad insiste en un castigo adecuado porque el delincuente lo merece, al margen de que éste sea disuasivo o no’. Voto por la pena de muerte porque creo en la democracia y en lo que quiere la mayoría: siete de cada diez personas piden que se ejecute la pena capital (…). Creo en la pena de muerte porque amo la vida humana(…). ‘¿Acaso multar a un criminal muestra falta de respeto hacia la propiedad o encarcelarlo hacia la libertad personal?’, escribió John Stuart Mill. ‘Mostramos nuestro respeto a ésta (la vida) por la adopción de una norma que establece que aquel que viola ese derecho de otro pierde ese derecho para sí mismo’. Y estoy a favor de la pena de muerte en un sentido laico, al margen de creencias religiosas u opiniones clericales. La apruebo abiertamente porque me gusta polemizar contra el discurso ‘políticamente correcto’ y castrante a nivel intelectual de la izquierda y de la Iglesia. Ambas organizaciones olvidan que sus matrices deben de haber sido las que más han matado en la historia. (Como buen liberal, legalizaría de inmediato el matrimonio gay, las drogas, los sindicatos de prostitutas y la eutanasia)”.
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