05 marzo 2007

:: Superintendencia de Compras Públicas (03/03)

Esta reciente decisión del ministro Chang de cancelar una licitación y ordenar el cese de varios altos funcionarios a los pocos días de los problemas experimentados por sus colegas Vallejos y Mazzetti denota la urgencia de tomar medidas drásticas y rápidas en el tema de compras gubernamentales, lo que en verdad sería una parte importante de la necesaria reforma del Estado. No me parece buena la idea de constituir a cada momento comités externos ad hoc para cada compra pública que supere un determinado monto.
Desgraciadamente, no sobra la gente competente y honesta en el país, y podrían darse corruptelas y argollas, además que el Estado tendría que multiplicarse para fiscalizar a cada uno de estos comités. Mucho chongo. Mejor centralicemos estos procesos –y alejémoslos de los ministerios para que éstos sólo se dediquen a lo suyo– con una Superintendencia de Compras Públicas (SCP), similar a la Oficina de Comercio Gubernamental inglesa (OGC). Nada nuevo bajo el sol, pues en la empresa privada no es que cada unidad de negocios compre lo que necesita, sino que existe un economato centralizado. Con eso acabas con estas polémicas Oficinas Generales de Adquisiciones y departamentos similares en ministerios y otros entes públicos. La OGC allá depende del Tesoro (lo que vendría a ser el equivalente de nuestro MEF).
La OGC ha establecido que su misión es: “Trabajar con los organismos públicos para ayudarlos a ganar eficiencia, valor en su dinero y éxito en sus programas y proyectos”. Así, los ministerios se despercudirán de esta cada vez más engorrosa, corrupta y amenazante obligación de comprar, pues a este paso ningún ministro va a querer firmar ninguna compra.
Nuestra hipotética SCP estaría encabezada por algún experto destacado en logística y compras, de aquellos que trabajan en áreas similares en empresas locales gigantes como Telefónica del Perú, Alicorp, Gloria o Backus. Como su sueldo sería una limitante (ningún profesional de alto vuelo se va a meter a esto por S/.15 mil), se podría establecer que parte de su remuneración sea pagada por los gremios empresariales (ahora que están de moda las asociaciones público-privadas…) o darle bonos u honorarios por éxito al final de año de acuerdo con los ahorros y eficiencias logrados. Y hay que tercerizar. Ya en las compañías privadas se está acabando aquello de que tienes que comprar todo lo que necesitas y tienes que tener talleres, etc… No. Para eso existen figuras como el leasing operativo y el renting. Sigamos con las subastas internas. Y resucitemos la Bolsa de Productos, que nuestro “genial” TC eliminó.
Finalmente, metería en las centrales de riesgo como el peor de los morosos a todo fulano y firma que haya sido sorprendido en actos de corrupción en compras públicas. Sacarlos del circuito del crédito privado secará a esta ma-lahierba.

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