30 octubre 2007

:: Debate universitario (30/10)

-No tenía una posición definida sobre el SOAT médico, pero cuando observo que determinado gremio apela al proteccionismo o al escándalo para cuidar el bolsillo o defender las prebendas y el mínimo esfuerzo (SNI contra la rebaja de aranceles, azucareros contra la competencia colombiana, catedráticos y maestros contra evaluaciones, industriales pesqueros contra el sistema de cuotas, aerolíneas locales en contra de que se abran más los cielos, transportistas contra el SOAT respectivo, municipios en contra de rebajar los impuestos a los espectáculos, abogados y periodistas que exigen la colegiatura obligatoria, etc.) contra el beneficio del consumidor, mi olfato liberal me dice quién tiene la razón…

-Excelente que a los catedráticos de universidades públicas les exijan probar sus capacidades académicas con exámenes para subirles el sueldo, tal como ya se está haciendo con los maestros. Además, eso de homologarlos necesariamente con los vocales fue un disparate arbitrario de Luis Alberto Sánchez. ¿Qué diablos tiene que ver la labor de un juez con la de un catedrático para “amarrar” las pagas de ambos para siempre? Y los vocales supremos no llegan a cincuenta personas, mientras que deben de haber centenares sino miles de catedráticos públicos. ¿Cómo vas a financiar iguales remuneraciones a grupos cuantitativamente tan distintos? Debería eliminarse ya eso de la homologación. Y también revisar esa demagogia de la autonomía universitaria en la universidad pública. Aquí el resultado ha sido que esos claustros cayeran en manos de argollas radicaloides e inútiles (o de oportunistas, tipo Fujimori) de catedráticos y que la educación universitaria pública peruana esté colapsada (la UNI es una sombra de su pasado; ni qué decir de San Marcos. Y en provincias el asunto es aún más trágico). Y los tercios estudiantiles a menudo han terminado en mafias politizadas de rojos, cuya máxima ambición era mangonear el comedor y los dormitorios o asustar a los adversarios políticos. ¿Y qué sabe un catedrático de administración universitaria (un médico no debe ser necesariamente ministro de Salud; lo debe ser un administrador especializado en salud)? ¿Por qué una universidad pública tiene que ser una republiquita autónoma, rezago cultural del medioevo? ¿Por qué los contribuyentes tenemos que sufragar esto con nuestros impuestos (distinto es el caso de las privadas, que bailan con su pañuelo; éstas sí pueden y deben ser autónomas) y quedarnos mirando cómo estos claustros tocan piso año a año? ¿Por qué gratuitas y no a base de préstamos blandos a muchos años, como Chile e Inglaterra? Sé que esto debe sonar a muchos muy reaccionario y que va en contra de la reforma de los 20, pero son preguntas válidas que tenemos que hacernos frente a ese desastre que es el sistema universitario público peruano.

-Me parece muy bien que las organizaciones de derechos humanos locales por fin hagan un deslinde claro de gente sospechosamente cercana al senderismo, como Mónica Feria. Ojalá que sigan en esa línea, porque hasta ahora han mostrado un sesgo demasiado inclinado contra las fuerzas del orden y muy tibio frente a los terroristas.

1 comentario:

The beat dijo...

Comparto lo que opinas, en gran medida; sin embargo, los comunicadores en general no motivan (no les intereza) promover el tema de universidad pública a la agenda nacional, se limitan a destacar lo peor que ésta tiene (todo lo que señalas) y no dejan en claro, por ejemplo, que los grupos de izquierda no son solamente impopulares, sino también, significativamente odiados por la comunidad universitaria. Con lo cual no se reconoce que una mayoría está en la capacidad de arreglar el problema. Por desgracia esa mayoría calla, no sólo porque comete el error de no sentirse afín al asunto, también lo hacen por el amedrentamiento que reciben de esa minoría intransigente. ¿Te imaginas si una cámara de televisión va y pregunta a la San Marcos (mi universidad, por cierto), sobre lo que opina de sus representantes estudiantiles, crees qué no va a aprovechar ese espacio que otros le niegan? Los comunicadores deben incetivar el debate ofreciendo espacios que sean a la vez invitaciones a expresar esa inconformidad.